Durante la inspección del vehículo existe la posibilidad de tocar detalles metálicos, y si la superficie del espejo es de acrílico, puede romperse. Por eso, deberías considerar elegir un espejo hecho de acero inoxidable. El acero inoxidable es una aleación de hierro y carbono, por lo que el espejo tiene una alta resistencia a los arañazos que pueden ocurrir durante la inspección.
Estos espejos son extremadamente duraderos y pueden durar toda la vida. Debido a su resistencia a la tracción, son irrompibles bajo tensión, lo que los convierte en una alternativa sólida a los espejos de acrílico y vidrio, ofreciendo al mismo tiempo un reflejo cristalino.